Camino portugués

Dos trazados independientes constituyen los conocidos como Caminos de Santiago de los Portugueses y son el resultado de la confluencia de las Rutas Jacobeas Portuguesas una vez que se adentran en tierras gallegas.

 

 

Rutas costeras:

 

Los trazados de las rutas costeras son la continuación de los senderos seguidos por los peregrinos portugueses que se encaminaban a Santiago de Compostela a través de una de las rutas que discurrían en el eje Lisboa-Coímbra-Oporto entraban en Galicia cruzando el río Miño.

 

Para ello, en un principio era imprescindible hacerlo a través de la localidad de Tuy, pues sólo en ella existía un puente para hacerlo. Más tarde, al construirse las infraestructuras necesarias para salvar este obstáculo en las localidades de Goián y La Guardia, ambas poblaciones comenzaron a formar parte de las rutas de los portugueses en tierras españolas.

 

 

Rutas de interior:

 

Este camino histórico, debe su nombre a que los peregrinos portugueses que se encaminaban a Santiago de Compostela a través de una de las rutas que discurrían por el interior del país entraban en tierras gallegas uniéndose a los españoles que optaban por el Camino de Santiago Sanabrés o el Camino de la Plata de Portugal.

 

El trazado entre Ourense y Santiago de Compostela forma parte para muchos autores del Camino de Santiago Sanabrés.

 

Todos los tramos de ambos recorridos están convenientemente dotados de señalización, así como de infraestructuras necesarias para una peregrinación adecuada.

 

Las dos mejores obras de investigación sobre los Caminos de Santiago en España, la de Luciano Huidobro y sus ocho colaboradores por un lado y la de Luis Vázquez de Parga, José María Lacarra y Juan Uría por otro, aluden, aunque muy por encima, a las peregrinaciones jacobeas desde Portugal. Luciano Huidobro hace un repaso de los personajes más ilustres que peregrinaron a Santiago de Compostela desde el país luso, sobre todo reyes. Nombra la peregrinación del rey Sancho II en 1244; la de la reina y devota Santa Isabel, canonizada en 1625, que peregrinó en 1326 y 1335; al rey Don Manuel el Afortunado, que partió para Santiago en 1502; el viaje de dos Padres Jesuitas en 1543 desde Coimbra; la peregrinación de Francisco de Holanda, pintor, humanista y arquitecto portugués, en 1549; las del obispo de Tui en 1604 y el vizconde de Ponte de Lima en 1610, etc.

 

Sobre los posibles itinerarios seguidos por estos y otros viajeros devotos, Luciano Huidobro escribe en el cuarto capítulo del tercer volumen de su obra Las Peregrinaciones Jacobeas: ?la vía menos conocida desde Portugal a Santiago es la que, llegando a la Guardia y Tuy, cruzaba Pontevedra para rematar en la Porta Traxeira de la ciudad del Apóstol, ruta conocida por ser la vía militar romana de Brácara a Asturica Augusta? Después del Miño, solían éstos seguir las antiguas vías romanas hasta Redondela, y desde ésta llegar a Pontevedra por el Camiño Novo (paradójicamente el más viejo), para salir hacia Caldas y Padrón por La Santiña?. Huidobro también documenta la presencia de varios hospitales de peregrinos en la ciudad de Pontevedra y cita el paso de peregrinos como el Barón de Romisthal, Erich Lassota y Cosme de Médicis por esta ciudad.

 

En su investigación sobre las peregrinaciones portuguesas también refiere la ruta procedente de Chaves que se desviaba posteriormente a Zamora para proseguir por Sanabria y Ourense, por donde avanza el itinerario del Camino Sanabrés o Mozárabe.

 

 

El relato de Juan Bautista Confalonieri:

 

En la biblioteca del Vaticano se halla un manuscrito de los viajes que el sacerdote italiano Juan Bautista Confalonieri realizó entre 1592 y 1597. El interés jacobeo de este manuscrito se concreta en la peregrinación a caballo que realizó en la primavera de 1594 desde Lisboa a Santiago de Compostela. Esta aventura se encuentra recogida y traducida en castellano en el libro El Camino Portugués, escrito por Juan M. López Chaves y editado por la Asociación Amigos de los Pazos. Al parecer, Confalonieri siguió el mismo itinerario que el viajero alemán Jerónimo Münzer realizó justo un siglo antes y que José García Mercadal reflejó en su obra Viajes de extranjeros por España y Portugal. El itinerario descrito por Confalonieri desde Lisboa a Santiago, fundamentalmente, y el de otros autores, han sido la base para la recuperación y señalización del actual Camino Portugués Central .

 

 

El Camino Portugués en la actualidad: el itinerario

 

Desde Lisboa a Santiago hay aproximadamente 600 kilómetros de peregrinación que pueden cubrirse en 24 días a una media de 25 kilómetros diarios. Desde Oporto se reducen los kilómetros a 240 y se necesitan 10 jornadas y desde Tui son 119 kilómetros que pueden realizarse cómodamente en 5 o 6 días. El tramo español de Tui a Santiago de Compostela es el que ha recorrido Eroski Consumer hasta el momento y el que detalla en esta guía de peregrinos.

 

El Camino Portugués Central parte desde la capital lisboeta y remonta el país luso de sur a norte pasando, entre otras, por las localidades de Alverca do Ribatejo, Santarém, Golegã, Tomar, Alvaiázere, Rabaçal, Coimbra, Mealhada, Águeda, Oporto, São Pedro de Rates, Barcelos, Ponte de Lima, Rubiães y Valença do Minho. Entra en España por Tui y continúa por O Porriño, Redondela, Pontevedra, Caldas de Reis y Padrón hasta Santiago de Compostela.

 

De todos los itinerarios jacobeos es, probablemente, uno de los que menos desniveles tiene. Aunque sí hay algún collado molesto no hay que hablar de ningún O Cebreiro ni Puerto del Palo que exija un esfuerzo máximo. El Camino atraviesa la llanura de la antigua provincia portuguesa de Ribatejo y se adentra en la de Beira Litoral, de perfil más quebrado, para seguir por las regiones naturales de Douro Litoral y Minho. En Galicia el trazado avanza paralelo a las Rías Bajas de Vigo y Pontevedra pero este paisaje marítimo permanece vedado y casi oculto desde el camino de peregrinación.

 

 

Señalización:

 

La señalización del trazado completo entre Lisboa y Santiago, según señala José Antonio de la Riera en el prólogo de la guía del Camino Portugués editado por la Asociación Galega Amigos do Camiño de Santiago (AGACS), finalizó el 14 de mayo de 2006. Fue fruto del esfuerzo, la pasión y el trabajo conjunto de la Asociación gallega con el incansable Alexandre dos Santos Rato y las Asociaciones de Amigos del Camino de Portugal, como las de Valença do Minho y Ponte de Lima. Aunque terminaran en 2006, las tareas de señalización del tramo gallego comenzaron en 1992 por parte de AGACS y ya en 1993 publicaron una primera guía. Desde Tui a Santiago no hay pérdida porque, al igual que el resto de itinerarios jacobeos, está plagado por los típicos mojones con indicador de distancia de la Xunta de Galicia.

 

 

Los albergues:

 

La presencia de albergues de peregrinos en el Camino Portugués Central a finales de 2010 es desigual.

 

Entre Lisboa y Oporto no hay albergues de peregrinos tal como los conocemos en España y el peregrino debe alojarse en los cuarteles de los Bombeiros Voluntários, en Posadas de la Juventud o en Casas parroquiales. Acogida en unos u otros hay en Lisboa, Alverca do Ribatejo, Vila Franca de Xira, Azambuja, Santarém, Golegã, Tomar, Alvaizere, Ansião, Zambujal, Coimbra, Mealhada, Águeda, Albergaria- A- Velha, Olivera de Azemeis, São João da Madeira, Lourosa y Oporto.

 

Entre Oporto y Valença do Minho ya hay albergues de peregrinos municipales o de alguna orden religiosa en muchos de los finales de etapa más comunes. Es el caso de Vilarinho, São Pedro de Rates, Barcelos, Ponte de Lima, Rubiães y Valença do Minho.

 

A finales de 2010 en el tramo español existen 13 albergues que suman alrededor de 440 plazas y cuya información se encuentra detallada en la guía. Diez son públicos- de la Xunta y varios municipales, dos son privados y otro es propiedad de la Comunidad de Franciscanos de Herbón y está gestionado por la Asociación Galega Amigos do Camiño de Santiago. Dado el éxito de participación que tiene este itinerario extraña que no hayan surgido aún más albergues privados. En años de mayor afluencia, como el de 2010, las plazas se quedan cortas y se suelen habilitar edificios provisionales para albergar a los peregrinos.

 

 

Segundo itinerario más demandado después del Camino Francés:

 

Las estadísticas no engañan. Tomando los datos recopilados por la Oficina de Acogida de Peregrinos de Santiago vemos que el Camino Portugués es desde 2004, año en que se comenzaron a tomar cifras, la segunda ruta de peregrinación con mayor afluencia tras el Camino Francés. Se encuentra por delante de itinerarios reconocidos como el Camino del Norte, la Vía de la Plata y el Camino Primitivo y sólo en 2010, hasta el 30 de noviembre, habían recorrido al menos sus últimos cien kilómetros nada menos que 32.848 peregrinos.