Camino primitivo

Se conoce como Ruta Jacobea Primitiva, Ruta interior del Camino de Santiago del Norte o simplemente como Camino Primitivo al trayecto comprendido entre Oviedo y Santiago de Compostela. En la localidad de Mellid se une el Camino de Santiago Francés al Camino Primitivo.

 

No es casual el hecho de que la ruta sea conocida con el apelativo de “primitivo”, pues fue precisamente el rey Alfonso II, posiblemente el primer peregrino conocido, quien al conocer la noticia del hallazgo del cuerpo del santo, tomó esta ruta hacia Compostela para ser testigo del suceso.

 

Mientras que la capital del Reino estuvo en Oviedo, la ciudad asturiana fue uno de los puntos neurálgicos de las peregrinaciones a Santiago. Una vez que ésta fue trasladada a León, la ruta de los franceses fue adquiriendo relevancia, convirtiéndose en la principal vía de peregrinación a la Ciudad Santa en detrimento de la anterior.

 

Reza una tradicional canción francesa que quién a Santiago de Compostela va en peregrinación y no visita la Catedral de Oviedo, dedicada al Salvador, “visita al Siervo y olvida al Señor”. Es por esto que muchos de ellos optan, una vez llegados a León, por dirigir sus pasos hacia la capital asturiana a través del conocido como Camino de Santiago Real, encaminándose con posterioridad hacia la ciudad del Apóstol por esta ruta.

 

De la importancia de este Camino dan fe los numerosos hospitales de la ciudad de Lugo, y los seis, algunos muy vinculados al Camino, del municipio de Burón, hoy A Fonsagrada.

 

Internarse por las sendas de un Camino de Santiago que no sea el tradicional francés siempre crea dudas al peregrino, más si cabe si se es novel y nunca se ha realizado ninguno. El itinerario que parte de Roncesvalles siempre ha sido y será el más mimado y el más cómodo desde el punto de vista de la infraestructura y servicios. Sin embargo, quizás haya perdido gran parte de su encanto debido a la rehabilitación de su entorno y a su masificación, sobre todo en los meses estivales y años jacobeos. Hay muchas más alternativas históricas para llegar a Santiago que nos permitirán admirar rincones de la orografía española. El Camino primitivo es ese idóneo punto de partida para descubrir la senda del primer Camino conocido, la que tomó Alfonso II el Casto, en el siglo IX para visitar la recién descubierta tumba del Apóstol Santiago. El itinerario actual reproduce fielmente al original, partiendo desde Oviedo y atravesando Asturias por todo los concejos de su occidente: Las Regueras, Grado, Salas, Tineo, Pola de Allande y Grandas de Salime. A partir de éste último los pasos entran en Lugo por el Puerto del Acebo y enlazan con el Camino francés en Palas de Rei, donde tan sólo quedan dos jornadas para llegar hasta la Plaza del Obradoiro.

 

El Principado de Asturias ha invertido muchos recursos en los últimos años para acondicionar la ruta primitiva. La señalización es literalmente perfecta y en ningún momento asaltan las dudas sobre qué camino tomar. Las zonas más boscosas y difíciles del recorrido son perfectamente transitables por unos caminos que se han limpiado y que el paso del ganado se encarga día a día de marcar. Además, evita casi siempre el monótono asfalto y le confiere un carácter especial. Prueba de este esfuerzo es el número de personas que optan por realizarlo y que año tras año van en aumento. El único inconveniente para el peregrino es el barro, que en los meses invernales y a comienzo de la primavera inunda partes del recorrido debido a la gran cantidad de precipitaciones que sufre Asturias. Es el precio a pagar por sus valles siempre verdes