¿se ha escapado el Botafumeiro de la Catedral?

¿se ha escapado el Botafumeiro de la Catedral?

¿Han ocurrido “Accidentes” con el Botafumeiro?

Sobre este tema no se sabe lo que es historia y lo que es leyenda pero pasamos a explicaros las “histoyendas” sobre si se ha escapado el Botafumeiro de la Catedral.

La primera ocasión de la que se sabe que cayó el Botafumeiro de la Catedral de Santiago fue un día de Santiago Apóstol, el 25 de julio de 1499. Ya fue casualidad que en el momento de exaltación máxima, cuando el incensario volaba en lo más alto a 68 kilómetros por hora, se partió una de las cuatro cadenas que sostenían el cuerpo principal del botafumeiro y sus compañeras no pudieron soportar el peso solas.

Finalmente se rompieron todas y el Botafumeiro voló disparado como un proyectil recorriendo el transepto del crucero y acabó estampándose contra la puerta de Platerías. El “artefacto” quedó totalmente aplastado como una lata de refresco. La leyenda urbana, alimentada por el boca a boca, cuenta que el incensario atravesó el rosetón y fue a dar a la fuente de los caballos, incluso que cayó junto a una castañera a la que no mató de milagro, pero eso hubiese sido imposible porque la física y sus leyes no lo permitirían.

Camino de Santiago Wayandgo-41

El segundo fallo histórico tuvo lugar el 23 de mayo de 1622.

Esa vez fue la cuerda la que se rompió, y el Botafumeiro, que entonces era de plata maciza (lo había donado en 1554 Luis XI de Francia y se lo volvieron a llevar como trofeo las tropas napoleónicas en 1809), se precipitó a plomo sobre los tiraboleiros, aunque según cuentan sin dañar a ninguno.

Cuenta el anterior jefe de los tiraboleiros, D. Armando Raposo, que trabajó en la Catedral desde 1950 y fue tiraboleiro mayor desde 1964, que cree que fue en dos años santos (de nuevo la casualidad de los Años Santos Xacobeos pero esta alta probabilidad tiene su explicación en que durante estos Años volaba el Botafumeiro de la catedral en 4 o 5 ocasiones diarias) cuando acaecieron los siniestros que relata.

Uno fue un 25 de julio cuando un acólito bajó desde el altar sin calcular la velocidad del Botafumeiro y cuando se quiso dar cuenta ya lo tenía impactando contra él. El aparato se lo llevó por delante, y hubo que llevarlo pitando al hospital porque tenía rotas tres costillas.

La otra vez quien salió damnificado fue un alemán. “Había un congreso en el Hostal de los Reyes Católicos y los participantes contrataron una misa con Botafumeiro. Se fueron acercando peligrosamente, mirando hacia el sistema de poleas y en uno de esos instantes finales de vuelo bajo, el pie del incensario le rascó la cara. Toda la frente hasta la punta de la nariz. El alemán sangraba y tenía el tabique roto.

Catedral de Satiago desde Apostol

Seguro que ha habido más ocasiones, reales o cubiertas de leyenda, pero os hemos contado unas cuantas de las que nos cuenta la historia real de D. Armando Raposo tiraboleiro mayor del Botafumeiro de la Catedral, personaje de arriba a abajo que hemos tenido la suerte de conocer, al igual que a su hijo Julio, trabajador también de la Catedral.

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